Agencia Venezolana de Noticias
La Madre de todas las derrotas
por Hermán Mena Cifuentes
Jueves Octubre 2017 - 08:57 AM

Caracas, 19 Oct. AVN.- Medio año después del fracaso de la mal llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para derrocar al presidente de la República, Nicolás Maduro, y de Estados Unidos (EEUU), que con “la madre de todas las bombas” creyó que iba a matar a miles de afganos, el imperio y sus lacayos sufrieron “la Madre de todas las derrotas” a manos del pueblo venezolano, que el domingo pasado, en los 23 estados del país, eligió como gobernadores a 18 mujeres y hombres revolucionarios.
Petrificados quedaron como los que, según narra la mitología griega, vieron el rostro de Medusa y los navegantes que se estrellaron contra las rocas al escuchar los cantos de sirena, engañados por los medios y las encuestadoras que aprovecharon el narcisismo de los dirigentes de la MUD, la soberbia de EEUU y la sumisión de sus vasallos europeos y latinoamericanos para “venderles” una falsa victoria por la que, seguros del triunfo, todos ellos apostaron.
Cegados además por el odio, la ira y el revanchismo no se dieron cuenta del poder de recuperación del inédito y pacífico proyecto político e ideológico, magna obra de Hugo Chávez, y el accionar de Maduro, su hijo político y heredero de su legado, quien de la mano del pueblo venezolano pudo recuperar el terreno perdido en la desigual lucha que libra contra el imperio y vencerlo al igual que a sus secuaces.
Y tras reaccionar del electoral shock dominical sufrido, como no encuentran pretexto que justifique la derrota, recurren a la mentira, excusa a la que siempre acuden cada vez que pierden, pero jamás las pocas veces que ganan, y mientras frustrados se lamen las heridas del fracaso gritan a los 4 vientos, “fraude”, “fraude”, creyendo que podrán convencer a un mundo que hoy muy bien conoce y cansado está de escuchar sus falacias.
Mucho más ahora que el Gobierno Bolivariano, que conociendo esas artimañas lanzó una arrolladora ofensiva “relámpago” liderada por el presidente-obrero Nicolás Maduro, quien en rueda de prensa con representantes de los medios nacionales e internacionales explicó con lujo de detalles todas y cada una de las fases del proceso comicial, rechazando y criticando duramente a gobiernos, como el canadiense, que lo calificó como “fraudulento”
Por su parte, el canciller Jorge Arreaza y Jorge Rodríguez, jefe de la Campaña electoral de la revolución, convocaron al cuerpo diplomático acreditado en Venezuela para explicarles igualmente, paso a paso, el inobjetable procedimiento tecnológico que utiliza el Consejo Nacional Electoral (CNE) en los procesos electorales, considerado entre los mejores, si no el mejor del mundo.
Explicaron también sobre la presencia del equipo de expertos internacionales que observaron in situ, antes, durante y después el desarrollo de las elecciones, de cuya transparencia dieron fe al igual que los miles de testigos del oficialismo y la oposición, que firmaron aprobando la legitimidad de la más de la decena de auditorías realizadas en fechas previas y posteriores a los comicios.
Unas elecciones que además se desarrollaron bajo clima de total tranquilidad, característico de los procesos comiciales que tienen lugar en Venezuela, pero que -pese a su irrefutable transparencia, fehacientemente comprobada- han sido irresponsablemente calificados como “fraudulentos” por EEUU y sus vasallos criollos y extranjeros, que se niegan a aceptar su legitimidad.
Por los vientos que soplan, desde la MUD los analistas estiman que la oposición, a pesar de sus contradicciones, opuestos intereses y la brecha generacional que separa a dos de sus sectores, con una opuesta visión de Venezuela, decidirá volver a las andanzas conspirativas que, por orden de EEUU, su amo, iniciaron hace más de 18 años con un golpe de Estado continuado que terminó en fracasó, gracias a la resistencia del Gobierno y pueblo venezolano.
Prueba de ello sería la decisión adoptada por la organización política opositora ordenando a sus 5 candidatos que el domingo fueron elegidos gobernadores no presentarse al acto de juramentación ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), cuya legitimidad la MUD desconoce, a diferencia de los 18 gobernadores ganadores del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), que lo hicieron cumpliendo con lo establecido por la ANC en tal sentido.
Ojalá se equivoquen los expertos, ya que de cumplirse su agorero vaticinio, Venezuela se expondría a verse envuelta en la espiral de violencia, destrucción y muerte que esa horda de lacayos imperiales la sumieron durante tantos años, generando la pérdida de centenares de vidas, de millares de heridos, muchos de ellos discapacitados de por vida, de billones de bolívares en pérdidas materiales y un significativo retraso de su progreso y desarrollo.
Para impedir que se haga realidad tan dantesco panorama, están prestos a defenderla los hijos de la Revolución Bolivariana, magna obra de Chávez continuada por Maduro, que de la mano del pueblo, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que es el mismo pueblo armado y dispuesto a vencer, como ya lo hizo más de mil veces, a esos apátridas traidores mercenarios del imperio y demás vasallos.
Porque a Venezuela se le respeta, por ser un país que no agrede a nadie, que lo único a que aspira Maduro, un gobernante revolucionario, es a “alcanzar el mayor grado de felicidad para el pueblo, como lo buscó Bolívar, como lo buscó Chávez, sin temor ni miedo alguno, enfrentando a Estados Unidos, el más poderoso imperio de la historia, y a sus sicarios criollos, europeos y latinoamericanos, los que el domingo sufrieron “La Madre de todas las derrotas”.